TeleLove, no signfica amor a traves de la TV

√öltimamente parece que tenemos una epidemia de relaciones a distancia. Hasta hace muy poco las relaciones distancia eran miradas con cierto desd√©n, incluso se dec√≠a “amor de lejos, es de pensarse” (si, existe la versi√≥n que reza “amor de lejos es de pen….jos). Pero ahora ,con las nuevas tecnolog√≠as y los medios de transporte ese refr√°n ha quedado un el pasado, o al menos ahora con la ayuda de las nuevas tecnolog√≠as podemos cultivarlas a cualquier hora y en cualquier momento.

Si hoy en día gracias a las nuevas tecnologías, podemos trabajar desde cualquier parte del mundo y llamar a esta nueva modalidad de trabajo teletrabajo. Propongo entonces, pedir ayuda a los griegos y anteponer el prefijo que utilizan para denominar distancia: tele y anteponerlo a como sea que queramos denominar a esta nueva forma de relación. Asi,propongo llamarle  telelove, aunque también podría llamarse telerelación, teleamor, telenovio o como dice mi amiga Ange telejuro.

Si, los griegos inventaron el término para distancia, Penélope lo inmortalizó. Sin embargo, si Penélope hubiera vivido en nuestra época, ni por error hubiera tejido y destejido. Simplemente se hubiera conectado a Internet o hubiera hablado con Ulises vía teléfono satelital, nada de sirenas, ni minotauros, ni argonautas, ni ostias!!!!

Actualmente ni sirenas, ni argonautas, ni encarguitos chinos, se interponen en el telelove de mi amiga Adi, que como una moderna Pen√©lope espera pacientemente durante cinco semanas a que su pr√≠ncipe normando desembarque del barco que bordea la costa de √Āfrica. Mientras espera, en lugar de tejer y destejer env√≠a emails y se alegra cuando su pr√≠ncipe la llama desde el tel√©fono satelital del barco (si Adi, es una llamada de 2min, PERO TE LLAMA). Tan exitosa ha sido su telelove, que para navidades se estar√° haciendo la sueca.

Otro ejemplo de telelove (lo de telelove, me gust√≥ por kitch) es el de mi comadre, que hasta se prob√≥ el uniforme del pr√≠ncipe soldado. En este caso, el pr√≠ncipe (otro normando) no se fue a un destino por que el trabajo as√≠ lo requer√≠a NOOOOOOO, se fue por que se lo ped√≠a su conciencia, su cuerpo y se fue al pa√≠s de los Afganos y los Pashtunes. En un lugar donde lo que llueve es metralla, donde los hombres sin barba se encuentran con √Āla y donde no importa que los extranjeros quieran ayudar, los locales no quieren su ayuda. ¬ŅY que hace mi amiga mientras su pr√≠ncipe esta al sur de Kabul?. Pues en su caso, ni talibanes, ni opio, ni obuses, ni ostias… se desayuna el telediario y habla a diario con √©l. ¬ŅComo? Obvio a trav√©s de un tel√©fono satelital.

En mi caso, el pr√≠ncipe picto decidi√≥ montar su compa√Īia en el pa√≠s de los Shona y los Ndebeli. Un pais, que desde hace veinte a√Īos esta gobernado por un dictador, donde hay una hiperinflaci√≥n (la mayor hasta ahora conocida), donde realizar transacciones comerciales es practicamente imposible. Sin embargo, se fue y yo que hago. Pues a diferencia de las dos de arriba, utilizo el arte de la escritura. Nuestra comunicaci√≥n dejo de ser via sat√©lite, ya que se escuchaba como si estuviesemos adentro de una lata. Asi, que optamos por utilizar un chat, en nuestro caso el de skype que de vez en cuando podemos llevar a cabo una videoconferencia teleconferencia). De todas mis amigas, soy la que guarda ausencias m√°s tiempo, ya que lo veo cada tres meses.

Si bien estos tres casos son ejemplos extremos de telelove, que a pesar de la distancia, la actividad y el peligro, persisten gracias a los nuevos medios de comunicación. Pero, también me sé historias de telelove que complementan las nuevas formas de comunicacion y los vuelos cada fin de semana, esto sí que es exprimir las nuevas tecnologias.

Vaini, se fue a enamorar de un príncipe constructor. Lo que pasa, es que el príncipe constructor esta en Al Andalus y como ya sabemos todos, el otrora pujante negocio de la construcción en la costa del sol, se esta desmoronando. Así que, Vaini en lugar de utilizar un teléfono satelital, utiliza el teléfono celular o también llamado movil (ya que es un teléfono que se puede mover),  pues estando en el mismo país es el medio de comunicación ideal. Claro, que también utiliza Internet para planear y comprar los vuelos, mínimo va una vez al mes a ver al príncipe constructor. Si bien, las nuevas tecnologías no la previenen de el príncipe constructor salga corriendo con los argonautas o en busca del minotauro, si la ayudan a controlar lo que para Penélope era imposible: las sirenas.

Ana Maria, comparte el mismo mar con su principe partero sin embargo, no el mismo pais. Esto no por que el pr√≠ncipe partero no quiera, sino por que parece que en la Ciudad Condal no nacen ni√Īos y no se necesitan ginec√≥logos altamente calificados. ¬ŅA donde vamos a ir a parar si obligamos a la gente calificada a irse? ¬ŅTendremos que volver a encargar los ni√Īos a Paris o mejor aun, los tendremos que encargar en Catanzaro? Seguro que no, y es que Ana Mar√≠a le podr√≠a dar unas clases a Pen√©lope acerca de como no quedarse a guardar ausencias. En lugar de tejer y destejer, utiliza al m√°ximo las nuevas tecnolog√≠as para hacer que su teleamore funcione, se despierta con un “bon giorno” desde Skype, manda emails, utiliza internet para planear y comprar sus vuelos al sur de la Bota.

Elvi Baby, tambi√©n tiene un pr√≠ncipe en la costa del sol, para ser exactas en el pueblo de los vientos. Elvy mantiene su relaci√≥n con el pr√≠ncipe policia a trav√©s de una blackberry, un gadget que lo tienen todo incluido (internet y movil). La relaci√≥n de Elvy y el principe policia, es el sumun de como gestionar un telelvoe en la postmodernidad, a tal grado que parece que comenzaremos el a√Īo con un nuevo habitante en la ciudad Condal.

Así pues, el telelove ha llegado a nuestras vidas para ayudarnos a mantener nuestras historias y evitar que los principes nos cuenten cuentos.

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